LA MOTIVACIÓN

La motivación es una condición fundamental en el deporte, pues sin la motivación apropiada es muy difícil, prácticamente imposible, que los deportistas se dediquen al deporte con la frecuencia, duración, intensidad, concentración, sobreesfuerzo, incomodidad, sacrificio y constancia que éste requiere. En el caso de los niños y los adolescentes, la motivación es esencial para que hagan deporte y sigan haciéndolo a lo largo de los años, esforzándose permanentemente para ampliar sus posibilidades de rendimiento.

Por tanto, el entrenador debe comprender los aspectos que se relacionan con la motivación de sus jugadores jóvenes, con el fin de aprovechar y fortalecer los que estén presentes (en lugar de desperdiciarlos, como  sucede a menudo) y desarrollar otros que estén ausentes, de forma que la motivación de los jugadores sea alta y estable.

 

¿CUÁLES SON SUS INTERESES?

Una de las primera cosas que debe comprender el entrenador de jugadores jóvenes, es que, en principio, la mayoría de los niños están muy interesados por el deporte que practican. Esto se debe a razones como las siguientes:

  • La actividad física y lúdica del deporte es muy gratificante a estas edades.
  • La interacción que se produce con otros niños de la misma edad es un aspecto muy valioso para los jóvenes.
  • El elemento competitivo, ya que a muchos niños les gusta competir y el deporte les proporciona esta oportunidad.
  • El hecho de que lo practican deportistas profesionales, al ser éstos modelos sociales que los jóvenes admiran y tienden a imitar.

El entrenador debe aprovechar este interés inicial para “enganchar” a los niños en el hábito de la práctica deportiva, favoreciendo, así, su desarrollo físico, deportivo y humano. No obstante, debe tener en cuenta que este interés inicial no durará siempre, pues solo se mantendrá si la experiencia de hacer deporte resulta estimulante y gratificante.

¿Cómo motivamos a los jugadores?

La utilización de modelos  que sean significativos para los jóvenes, es una estrategia muy eficaz para desarrollar su motivación. Por ejemplo, para motivar a un niño a “jugar sin balón”, el entrenador puede mostrarle el ejemplo de jugadores famosos que juegan bien sin balón. Este tipo de estrategia, favorece que los jugadores jóvenes tengan más interés por tareas que en principio suelen ser menos atractivas o exigen un sobreesfuerzo físico o psicológico, pues observan un ejemplo llamativo que en principio les gustaría imitar.

Sin embargo, el interés inicial que pueden despertar este tipo de modelos, disminuirá si el jugador joven percibe que el modelo está “demasiado lejos” de él, por lo que será muy difícil poder imitarlo. En estos casos, la motivación inicial dará paso a un estado de falta de autoconfianza respecto a poder imitar al modelo.

 

¿QUÉ DOS TIPOS DE MODELOS PODEMOS UTILIZAR?

  • EL JUGADOR CONOCIDO, para atraer la atención y aumentar el interés del jugador joven.
  • JUGADOR MÁS CERCANO AL JUGADOR (por ejemplo, un jugador destacado del club que sea algo más mayor), para que el jugador perciba que verdaderamente es posible realizar lo que se le señala y se fortalezca su autoconfianza.

De esta forma, se puede incrementar la motivación de los jugadores jóvenes mediante el ejemplo del modelo más llamativo, y mantener alta esta motivación potenciando la autoconfianza mediante el modelo más cercano al que el jugador podría imitar en un plazo más corto.

En el ejemplo anterior de “jugar sin balón”, el jugador muy conocido despertará el interés del jugador joven por “jugar sin balón”, pero después el modelo más cercano (por ejemplo, un jugador dos años mayor que juega bastante bien sin balón), contribuirá a mantener alto ese interés, propiciando que el jugador se esfuerce por “jugar sin balón”.

El entrenador de jugadores jóvenes debe buscar continuamente modelos apropiados que le ayuden a incrementar y mantener alta la motivación de sus jugadores. Los modelos (tanto los más famosos como los más cercanos) deben ser jugadores que signifiquen algo para el jugador joven al que se muestra el modelo. En principio, cuanto más signifique para él, mejor modelo serán. Así mismo, es conveniente que el entrenador cambie de modelos, que no utilice los mismos, aunque siempre respetando que sean significativos para los jugadores.

 

RESUMEN

Cuando el entrenador utiliza un modelo, debe destacar fundamentalmente dos aspectos:

  • El objetivo a imitar, es decir la conducta del modelo que debe ser imitada (el beneficio a conseguir).
  • y el camino seguido por el modelo para poder dominar esa conducta (el coste necesario para poder alcanzar el objetivo).

Como vemos podemos decir que buscamos modelos para motivarlos y que cuanto más cercano y creíble sea mucho mejor. Resumiendo vemos en el siguiente gráfico un resumen de lo expuesto: