Cuando comienzas a jugar al balón con tu padre, madre, hermano o abuelos en lo único que no estás pensando es en el resultado. Paulatinamente según vas creciendo,  sin darte cuenta te contagias del afán que tiene la sociedad por ganar al adversario.

Ésto provoca que en equipos de niños algunos piensen en marcar muchos goles para contentar a sus entrenadores, padre, madre o familiares que les están observando con lupa desde la banda. Estos niños continúan creciendo, viendo partidos de fútbol por la televisión, escuchando conversaciones y contagiándose de creencias tales  como “ganar es lo único importante”“nadie se acuerda del que ha quedado segundo” o “todo vale para ganar”.

Al llegar a la etapa infantil los entrenadores comienzan a decir a sus pupilos, que pierdan tiempo cuando se ponen delante en el marcador, y que utilicen todo tipo de artimañas para ganar. En estas edades comienzan a verse peleas entre jugadores de diferentes equipos, aunque habitualmente no llegan a mayores.

En edad adulta, a partir de los dieciocho años  se supone que la formación ha finalizado, y es cuando se ven con más claridad las malas artes adquiridas con anterioridad. Engañar al árbitro, golpear al adversario y etc…

Cuando dejas de ejercer como futbolista y comienzas a tener perspectiva de otras facetas del fútbol, tratas con el de la taquilla, tomas un refresco con los jugadores del equipo adversario, te encuentras con  ex entrenadores, quedas con tus excompañeros para comer o cenar y tomas consciencia de que de lo único que no se habla es del resultado.

Lo que se  recuerda son las anécdotas vividas y momentos graciosos del vestuario, como gritaba el entrenador, quien era el vaguete del equipo, aquel momento de dificultad del que fuisteis capaces de sobreponeros entre todos, y sobre todo recuerdas a las personas por encima del resultado.

¿Para qué queremos ganar?, ¿ganar a cualquier precio te vale?, ¿contra quién te retas cuando juegas un partido?, ¿Cuándo dejas de ser formador para pasar a ser solo entrenador? Todas estas preguntas y algunas más de este estilo son interesantes que se las hagan, padres, madres, clubes y entrenadores- formadores. Ya que jugadores como Messi hay uno, por el contrario personas que han practicado el fútbol  y jugadores amateurs hay millones.

 

Como  dijo Jorge Valdano: El fútbol es lo más importante de lo menos importante.